El Colegio organizó a finales de mayo una jornada formativa para analizar la evolución y, sobre todo, la situación actual del Real Decreto 666/2023, así como los principales cambios que han marcado la regulación del medicamento veterinario desde su aprobación.
La sesión fue impartida por la vicesecretaria del COVIB, Ana Sancha, y la técnica veterinaria del Colegio, Susana Giménez, y se celebró en formato presencial y online para facilitar la participación de los colegiados. Durante el encuentro se repasaron los contenidos fundamentales de la norma, que regula la distribución, prescripción, dispensación y uso de medicamentos veterinarios, además de las distintas interpretaciones, actualizaciones y novedades que se han producido en su aplicación práctica.
La formación también sirvió para abordar las principales reivindicaciones trasladadas por la profesión a las administraciones, las propuestas de modificación planteadas en los últimos meses y los progresos alcanzados gracias al trabajo técnico desarrollado por los colegios veterinarios y las organizaciones representativas del sector.
Durante la jornada, se recordó que la entrada en vigor del RD 666/2023 ha supuesto una profunda transformación en la forma en que los veterinarios gestionan y justifican el uso de los medicamentos, especialmente en lo relativo a la trazabilidad y a las obligaciones administrativas asociadas a la prescripción. No obstante, también se destacó que la profesión siempre ha estado comprometida con el uso responsable de los medicamentos y con la lucha contra las resistencias antimicrobianas, por lo que el debate no gira en torno al control del medicamento, sino a la necesidad de que este se aplique de forma coherente y proporcionada.
La vicesecretaria del COVIB, Ana Sancha, puso en valor algunos de los avances logrados desde 2023, como la flexibilización de determinados aspectos relacionados con la prescripción o la cesión de medicamentos, así como las modificaciones normativas introducidas para dar respuesta a problemas detectados por la profesión en la práctica clínica diaria. En este sentido, subrayó que muchos de estos cambios son fruto del trabajo técnico desarrollado por el colectivo veterinario y del diálogo mantenido con las administraciones competentes, sin dejar de lado las reivindicaciones que se han organizado desde el inicio.
Sancha, no obstante, defendió la importancia de mantener una interlocución rigurosa y constante con las instituciones para no perder credibilidad. Recordó que el COVIB apoyó desde el inicio la necesidad de contar con una normativa que garantizara el control y la trazabilidad del medicamento veterinario, pero se mostró crítico con aquellos aspectos que generan una carga burocrática excesiva o que no se ajustan a la realidad asistencial.
La jornada permitió ofrecer una visión actualizada del contexto normativo y se llevó a cabo para tratar de resolver las dudas y quejas planteadas por los asistentes sobre una cuestión que continúa teniendo un impacto directo en el ejercicio clínico veterinario y que sigue siendo una de las principales preocupaciones del colectivo.